15 noviembre 2012

¿Dónde está el techo?



La Web, al igual que la sociedad, ha ido avanzando a lo largo del tiempo desde el primer día que fue creada. Hemos pasado por diferentes etapas o versiones de ésta que, según los tiempos iban avanzando y las necesidades informativas iban cambiando, se han ido adaptando a la sociedad.

Ya queda lejos esa primera Web 1.0 que se creó con los inicios de internet, esa en la que tenías que tener una formación en programación para saber crear una página web. A pesar de que en su momento, ésta fuera una revolución en el mundo de las comunicaciones; debido a que podía juntar todas las características que tenían todos los medios de comunicación de esos años: la televisión, radio, periódicos... Se podía enlazar o juntar toda la información de los diferentes medios. Pero todo esto tenía un inconveniente que se ha ido corrigiendo en los años posteriores y éste era la participación de los usuarios, es decir, que para participar en un medio de comunicación tenías que seguir siendo un profesional de ese sector.

Con la Web 2.0, el inconveniente que tenía su predecesora se corrigió y ahora, cualquier usuario puede colaborar y participar de manera fácil y sencilla en internet (véase este Blog) sin tener la necesidad de tener unos conocimientos previos tan marcados en materia informática, es decir, que con una idea básica de cómo usar un ordenador, puedes ser capaz de participar activamente en internet. Pero esta web no es perfecta y tiene sus inconvenientes, que pueden ser los siguientes:

  • Una manipulación realizada desde el anonimato.
  • La veracidad de la información.
  • Contrastar información y conocer al autor.
  • Generación del "Copy & Paste".

En los últimos tiempos, se ha conseguido llegar a un nuevo tipo de web, la llamada Web 3.0 o la web semántica. Cuya principal característica es la realización de búsquedas personalizadas según el perfil de la persona que esté reclamando su servicio.

No se sabe exactamente hasta que punto vamos a ser capaz de desarrollar la tecnología, pero una cosa hay que tenerla clara, que según la sociedad vaya avanzando, irremediablemente la tecnología va a avanzar con ella, adaptándose a las necesidades que requieran las personas. Por tanto, ¿dónde está el techo?

30 septiembre 2012

Del Fordismo a la Sociedad de la Información


Las personas a lo largo del tiempo, han demostrado a la sociedad su capacidad de avance técnico y tecnológico continuamente. Lo que hemos tratado en clase la última semana trata sobre 3 modelos de sociedad que han marcado la vida de las personas que han vivido en cada una de estas épocas determinadas.

Empezamos a abordar el tema desde la etapa del Fordismo (1910-1960). Esta etapa fue acuñada con este nombre por su fundador, Henry Ford. El Fordismo introduce unas innovaciones claves para la sociedad industrial del momento, la principal característica es el abaratamiento de la mano de obra debido a un modelo de cadena de montaje, donde cada persona desempeñaba un único papel y se especializaba en su repetitivo trabajo. Este modelo de cadena de montaje creaba un producto idéntico, es decir, no había diferentes modelos de producto y aumentaba la producción en gran medida. Este modelo de producto estaba orientado hacia todas las personas, sin distinción de clase social o de capital.

En la década de los 70, comenzó una renovación del sistema y podemos hablar de la entrada de una nueva etapa en la sociedad, el Toyotismo, creado por el fundador de la marca de automóviles Toyota; Kiichiro Toyoda. Esta etapa, se caracteriza principalmente por la aparición del multiproductismo. Es decir, el producto que se crea en las cadenas de montaje sufre varias variaciones según al público al que esté orientado. Por tanto, estamos hablando de la creación de las gamas, en este momento, el producto no está orientado hacia todo el mundo, se produce una distinción de clases. Otra parte importante de esta etapa viene con la inversión en I+D+I y la aparición de la obsolescencia programada como método de asegurarse el continuo consumo de los productos.

A partir de la década de los 90 hasta la actualidad, aparece una tercera etapa en el sistema, la etapa de la Sociedad de la Información. Esta etapa viene marcada por una gran importancia de la información y la investigación. La mejora a pasos agigantados de la técnica y la tecnología por medio de las ideas, aspecto importantísimo en esta sociedad. Por medio de la creación de las redes sociales e internet, satisfacemos nuestras necesidades de comunicación con los demás y se produce una reconceptualización del espacio del tiempo. Al contrario que sus predecesoras, esta sociedad de la información se caracteriza también por su individualismo y, en su ámbito más social, por una intolerancia al aburrimiento por parte de las personas.